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Qué es el xG y qué le dice de verdad a un entrenador

El xG está en todas las retransmisiones y casi nadie lo explica. Qué son los goles esperados, cómo se calculan, qué significa un 1,5 en un partido, para qué le sirven a un entrenador de base y, sobre todo, lo que el xG no dice.

Redacción TOKKA · 7 min de lectura
Qué es el xG y qué le dice de verdad a un entrenador

El xG (goles esperados, del inglés expected goals) es una medida de la calidad de las ocasiones: a cada remate se le da un valor entre 0 y 1 que indica la probabilidad de que acabe en gol, calculada a partir de miles de remates parecidos del pasado. Sumando el valor de todos los remates de un equipo se obtiene su xG del partido, que dice cuántos goles "merecía" marcar por las ocasiones que generó. Para un entrenador sirve para mirar más allá del marcador: si su equipo crea ocasiones claras o solo dispara mucho.

Se ha vuelto tan habitual en las retransmisiones que parece un dato de expertos. No lo es. La idea que hay detrás es la misma que cualquier entrenador tiene en la cabeza cuando dice "hemos tenido ocasiones para ganar": no todas las ocasiones valen lo mismo, y el xG simplemente le pone número a esa intuición.

¿Qué es el xG en fútbol?

El xG es la probabilidad de que un remate concreto termine en gol, expresada entre 0 (imposible) y 1 (gol seguro). Un remate con un xG de 0,3 es uno que, en situaciones parecidas, acaba en gol tres de cada diez veces.

Dos ideas lo explican todo:

  • Se mide el remate, no el resultado. Un remate con un xG de 0,6 que se va fuera sigue valiendo 0,6, porque lo que mide el xG es la ocasión, no lo que el delantero hizo con ella.
  • Se suma. El xG de un equipo en un partido es la suma del xG de todos sus remates. Diez remates lejanos pueden sumar menos que una sola ocasión a bocajarro.

La definición que usa Opta, uno de los mayores proveedores de datos de fútbol, lo resume así: el xG mide la calidad de una ocasión calculando la probabilidad de que se marque a partir de remates parecidos del pasado.

¿Cómo se calcula el xG?

El xG se calcula con un modelo estadístico que ha aprendido de una base de datos muy grande de remates en los que se sabe si hubo gol o no. El de Opta se entrena, según explica la propia empresa, con casi un millón de remates y tiene en cuenta más de veinte variables.

Las que más pesan son fáciles de entender:

  1. La distancia a la portería. Cuanto más cerca, más fácil.
  2. El ángulo. No es lo mismo rematar centrado que desde la línea de fondo, aunque la distancia sea parecida.
  3. La parte del cuerpo. Un remate de cabeza suele ser más difícil que uno con el pie desde el mismo sitio.
  4. El tipo de jugada. Un remate tras un centro, tras un pase al hueco o a balón parado tiene probabilidades distintas.
  5. La presión y la posición del portero, en los modelos que tienen ese dato.
Cuanto más cerca y más centrado es el remate, más vale. Ilustración de la idea, no datos de ningún modelo. Gráfico: TOKKA.
Cuanto más cerca y más centrado es el remate, más vale. Ilustración de la idea, no datos de ningún modelo. Gráfico: TOKKA.

Un detalle importante: no existe un único xG. Cada proveedor tiene su propio modelo, con sus propios datos y variables, así que el mismo partido puede tener un xG algo distinto según quién lo calcule. Por eso tiene sentido comparar el xG dentro de una misma fuente, y no mezclar fuentes.

El penalti es el caso especial: como siempre se lanza desde el mismo punto, sin defensas y en las mismas condiciones, los modelos le dan a todos los penaltis el mismo valor fijo, bastante alto pero nunca 1, porque un penalti también se falla o se para.

¿Qué significa un xG de 1,5 en un partido?

Significa que, por las ocasiones que tuvo, un equipo "debería" haber marcado alrededor de un gol y medio. No es una predicción del resultado: es una medida de lo que se generó.

Lo interesante es compararlo con dos cosas:

  • Con los goles marcados. Si un equipo marca dos goles con un xG de 0,5, ha aprovechado muy bien pocas ocasiones (o ha tenido suerte). Si marca cero con un xG de 2,5, ha generado mucho y no ha acertado.
  • Con el xG del rival. Es el xG en contra: la calidad de las ocasiones que se han concedido. Un partido que se pierde 1-0 con un xG de 1,8 a favor y 0,4 en contra no es el mismo partido que se pierde 1-0 con los números al revés.

Por eso el xG es tan útil para leer un partido en frío: separa lo que el equipo hizo de lo que el marcador dijo.

¿Para qué le sirve el xG a un entrenador?

El xG le sirve a un entrenador para responder a preguntas que el resultado no contesta:

  • ¿Estamos creando ocasiones de calidad o solo disparando? Un equipo con muchos remates y poco xG remata desde lejos o en malas condiciones. El trabajo está en llegar mejor, no en rematar más.
  • ¿Estamos defendiendo bien o hemos tenido suerte? Un xG en contra bajo partido tras partido indica que el rival no encuentra ocasiones claras. Si se encajan pocos goles pero el xG en contra es alto, la racha puede no durar.
  • ¿El equipo mejora aunque no gane? En una mala racha, ver que el xG a favor sube semana a semana es una señal de que lo trabajado empieza a funcionar.
  • ¿Dónde se generan las ocasiones buenas? Mirando desde dónde salen los remates con más xG se ve qué zonas del área está pisando el equipo y cuáles no.

Un buen ejemplo de lectura con xG es el análisis que publicamos sobre el inicio goleador del Barcelona, donde los goles esperados ayudan a separar la racha de la calidad real de las ocasiones.

¿Qué no dice el xG?

Aquí es donde más se equivoca quien empieza a usarlo. El xG tiene límites claros:

  • Un partido es muy poco. Con los pocos remates que tiene un partido, la suerte pesa mucho. El xG se vuelve fiable cuando se mira a lo largo de varios partidos.
  • Solo mide lo que acaba en remate. Un contraataque de tres contra uno que termina en un mal pase no suma nada de xG, aunque haya sido la mejor ocasión del partido.
  • No mide al rematador. El xG trata igual a un delantero que define muy bien y a uno que no. Un equipo con un gran rematador puede superar su xG durante mucho tiempo.
  • Los modelos se entrenan con fútbol adulto y profesional. Las porterías, las distancias y los porteros de un partido de fútbol 7 alevín no son los de una liga profesional, así que un xG de modelo profesional aplicado a categorías pequeñas es una aproximación, no una medida exacta.

La conclusión no es que el xG no sirva en categorías de formación. Es que hay que usarlo como lo que es: una forma ordenada de valorar las ocasiones, no una verdad absoluta.

¿Sirve el xG en el fútbol base?

Sí, sobre todo como idea. La pregunta que contesta (¿creamos ocasiones claras?) es igual de importante en un equipo infantil que en uno profesional, y enseña a mirar el partido de otra manera: menos "hemos disparado mucho" y más "hemos llegado bien".

Para usarlo en base, lo más práctico es una versión sencilla:

  1. Apunta cada remate con su zona. Basta con distinguir tres: dentro del área pequeña, dentro del área grande y fuera del área.
  2. Separa las ocasiones claras del resto. Un mano a mano o un remate solo dentro del área es una ocasión clara; un disparo lejano con defensas delante no lo es.
  3. Compara partido a partido, a favor y en contra. La tendencia es lo que importa.

Con eso ya se tiene la esencia del xG sin ningún modelo. Quien quiera el número calculado puede hacerlo con herramientas de etiquetado: en TOKKA Analiza, por ejemplo, el xG del partido sale de los remates etiquetados, según el punto del campo desde el que se hizo cada uno (su distancia y su ángulo a la portería). Es un modelo más sencillo que el de un proveedor profesional, porque solo sabe lo que se etiqueta, pero responde a la misma pregunta con los datos del propio equipo.

Si el concepto es nuevo, merece la pena repasar primero cómo analizar un partido de fútbol, porque el xG es una pieza de ese análisis y no un sustituto. Y en la academia de TOKKA hay guías abiertas sobre qué dice cada número del partido.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa xG en fútbol?

xG son las siglas de expected goals, "goles esperados". Es la probabilidad de que un remate termine en gol, entre 0 y 1, calculada a partir de remates parecidos del pasado. El xG de un equipo en un partido es la suma del xG de todos sus remates.

¿Cómo se interpreta el xG de un partido?

Como los goles que un equipo merecía marcar por la calidad de las ocasiones que generó. Se compara con los goles reales (para ver si se aprovecharon las ocasiones) y con el xG del rival, el xG en contra, para ver qué equipo generó las ocasiones más claras.

¿Por qué un equipo puede perder con más xG que el rival?

Porque el xG mide las ocasiones, no los goles. Un equipo puede generar ocasiones muy claras y fallarlas, o encontrarse un gran portero, mientras el rival marca con una de sus pocas llegadas. En un solo partido pasa a menudo; a lo largo de muchos partidos, los goles tienden a parecerse al xG.

¿Todos los proveedores calculan el xG igual?

No. Cada proveedor tiene su propio modelo, con sus propios datos y variables, así que el mismo remate puede tener un valor algo distinto según quién lo calcule. Por eso conviene comparar el xG siempre dentro de la misma fuente.

¿Cuánto vale un penalti en xG?

Todos los penaltis reciben el mismo valor fijo, porque siempre se lanzan en las mismas condiciones. Es un valor alto, pero nunca 1, porque un penalti también se falla o se para. La cifra exacta cambia según el proveedor del modelo.

¿Se puede usar el xG en fútbol base?

Sí, con cuidado. Los modelos profesionales se entrenan con fútbol adulto, así que en categorías pequeñas su número es una aproximación. Lo más útil es la idea: apuntar cada remate con su zona, separar las ocasiones claras del resto y comparar la tendencia partido a partido.

¿Te ha servido? Pásaselo a tu cuerpo técnico.

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