En fútbol base, la convocatoria debe hacerse con un criterio conocido por todos desde el principio de la temporada (normalmente una rotación equitativa, combinada con la asistencia a los entrenamientos y el respeto a las normas del equipo), comunicarse siempre el mismo día y por el mismo canal, y contarse en persona al jugador que se queda fuera antes de publicar la lista. Cuando el reglamento y la plantilla lo permiten, convocar a todos es la mejor opción. Cuando no, llevar la cuenta de quién descansa cada semana es lo que hace que el reparto sea justo.
La convocatoria parece un trámite: una lista de nombres, una hora y un campo. Pero para el jugador que no aparece en ella es la noticia de la semana, y para su familia, a menudo, el origen de una conversación difícil. Hacerla bien no evita que alguien se quede fuera, pero sí evita que se viva como una injusticia.
¿Qué es una convocatoria en fútbol base?
La convocatoria es la lista de jugadores citados para un partido, con la hora, el lugar y lo que tienen que llevar. Hace falta cuando la plantilla tiene más jugadores de los que el reglamento permite inscribir en el acta del partido, o cuando el entrenador decide no llevar a todos.
En muchas categorías de base, sobre todo en las más pequeñas, la plantilla y el acta permiten que vayan todos. Si es así, no hay mucho que decidir: se convoca a todo el equipo y el trabajo del entrenador está en repartir bien los minutos. Este artículo es para cuando no es posible.
Cuántos jugadores se pueden inscribir en el acta depende de la modalidad y de la competición, y lo fija cada federación en sus bases. Conviene comprobarlo antes de empezar la temporada, porque determina cuántas personas se quedarán fuera cada semana.
¿Con qué criterios se hace la convocatoria?
El criterio importa menos que dos cosas: que sea conocido por jugadores y familias desde la reunión de inicio de temporada, y que se aplique igual a todos. Los criterios más habituales en categorías de formación son:
- Rotación equitativa. Todos descansan un número parecido de partidos a lo largo de la temporada. Es el criterio central en fútbol base.
- Asistencia a los entrenamientos. Quien entrena con regularidad tiene prioridad sobre quien falta sin justificar. Es un criterio que los jugadores entienden y que premia el compromiso.
- Respeto a las normas del equipo. Puntualidad, actitud, respeto a compañeros y rival. Las consecuencias deben estar explicadas antes, no inventarse sobre la marcha.
- Equilibrio de posiciones. Que haya portero y que el equipo pueda jugar. Es un criterio razonable mientras no se use para dejar fuera siempre a los mismos.
Lo que no conviene en formación es convocar solo por rendimiento. Los jugadores que hoy van por detrás, a menudo por ser más pequeños o por haber empezado más tarde, solo pueden alcanzar a los demás si juegan.
¿Cómo se hace una rotación justa de convocatorias?
Igual que con los minutos, la justicia está en la temporada, no en el partido. Un método sencillo:
- Calcula cuántos descansos tocan. Con la plantilla y el número de convocados, se sabe cuántos jugadores se quedan fuera cada jornada y, por tanto, cuántos descansos tocan a cada uno en la temporada.
- Planifica los descansos con antelación, por ejemplo por bloques de varias jornadas, para que no se acumulen en los mismos.
- Lleva la cuenta de convocatorias y descansos de cada jugador.
- Ajusta con los criterios conocidos: asistencia, normas, lesiones, ausencias avisadas.
- Revisa el reparto cada pocas semanas y compensa a quien se haya quedado atrás.

Llevar la cuenta es lo que permite responder con datos si una familia pregunta, en lugar de con impresiones. Y para el criterio de asistencia, ayuda tener registrado quién viene a cada entrenamiento: en TOKKA Base, por ejemplo, se pasa lista desde el móvil antes de empezar la sesión, y queda guardado quién vino a cada entrenamiento sin tener que recordarlo.
¿Cuándo y cómo se comunica la convocatoria?
La previsibilidad es tan importante como el criterio. Algunas pautas:
- Siempre el mismo día. Por ejemplo, después del último entrenamiento de la semana. Así nadie está pendiente del móvil y se evita la sensación de improvisación.
- Siempre por el mismo canal, el oficial del equipo o del club.
- Con toda la información práctica: hora de llegada, lugar, equipación, material y cómo se va al campo.
- Sin explicaciones públicas sobre por qué alguien no va. Eso se habla en privado.
- Con tiempo para organizarse. Las familias necesitan saber con algo de antelación si el fin de semana hay partido.
¿Qué se le dice al jugador que no va convocado?
Es la parte más delicada, y la que más se descuida. Lo ideal es que el jugador lo sepa por el entrenador antes que por la lista, al terminar el último entrenamiento, en un aparte y con pocas palabras:
- La noticia, clara. "Este fin de semana no vas convocado."
- El motivo, honesto y conocido. "Te toca descansar en la rotación", "esta semana has faltado a los dos entrenamientos".
- Lo que viene después. "La semana que viene cuento contigo", o qué puede hacer para mejorar.
Con los más pequeños, conviene que la familia también lo sepa por el entrenador. Y nunca se usa la lista para mandar un mensaje que no se ha dado en persona.
¿Se puede usar la convocatoria como sanción?
Sí, si está en las normas que se explicaron al principio, se aplica igual a todos y es proporcionada. Por ejemplo, faltar a entrenamientos sin avisar o un comportamiento grave hacia un compañero o un árbitro pueden tener como consecuencia quedarse fuera de una convocatoria.
Lo que no funciona es usarla como castigo por un mal partido o un error. Un jugador que se queda fuera por haber fallado aprende a no arriesgar, que es lo contrario de lo que se quiere en formación. Lo explicamos también en cómo corregir a los jugadores sin vídeo.
Un modelo de mensaje de convocatoria
Este es un esquema que se puede adaptar:
- Partido: rival, competición y si es en casa o fuera.
- Día y hora de llegada al campo.
- Lugar, con la dirección o la ubicación.
- Convocados, sin orden de importancia (por orden alfabético o por dorsal).
- Equipación y material.
- Desplazamiento, si se organiza en común.
- Contacto, por si alguien no puede ir.
Fíjate en que no incluye la lista de no convocados ni el motivo. Eso ya se ha hablado en persona.
¿Cuáles son los errores más comunes con la convocatoria?
- No explicar el criterio al principio y aplicarlo sobre la marcha.
- Que el jugador se entere por la lista. Es la forma más dura de recibir la noticia.
- Dejar fuera siempre a los mismos, aunque sea por motivos que parecen razonables cada semana.
- Cambiar el día o el canal cada semana.
- Explicar en el grupo por qué alguien no va.
Todo esto forma parte de la relación con las familias, que tratamos a fondo en padres y madres en el fútbol base, y del trabajo de la semana que explicamos en cómo entrenar un equipo de fútbol base.
Preguntas frecuentes
¿Con qué criterio se hace una convocatoria en fútbol base?
Con un criterio conocido desde el principio de la temporada y aplicado igual a todos. Lo habitual en formación es una rotación equitativa de descansos, combinada con la asistencia a los entrenamientos y el respeto a las normas del equipo. Convocar solo por rendimiento no es recomendable en categorías de formación.
¿Cuándo hay que comunicar la convocatoria?
Siempre el mismo día y por el mismo canal, por ejemplo después del último entrenamiento de la semana, con tiempo suficiente para que las familias se organicen.
¿Cómo decirle a un niño que no va convocado?
En persona, antes de publicar la lista, en un aparte y con pocas palabras: la noticia clara, el motivo honesto y conocido, y lo que viene después. Con los más pequeños, conviene que la familia también lo sepa por el entrenador.
¿Se puede dejar a un jugador sin convocar como castigo?
Solo si está en las normas explicadas al principio de la temporada, se aplica igual a todos y es proporcionado, por ejemplo por faltar a entrenamientos sin avisar o por un comportamiento grave. No conviene usarlo como castigo por un mal partido o por un error.
¿Qué información debe llevar un mensaje de convocatoria?
El partido, el día y la hora de llegada, el lugar, los convocados sin orden de importancia, la equipación y el material, el desplazamiento si se organiza en común y un contacto por si alguien no puede ir. No debe incluir los no convocados ni los motivos.
¿Hay que convocar a todos los jugadores en fútbol base?
Si el reglamento de la competición y el tamaño de la plantilla lo permiten, es la mejor opción en formación. Si no, una rotación equitativa y conocida, con la cuenta de descansos de cada jugador, es la forma de que el reparto sea justo.





